Publicado: 1 de Junio de 2016

La custodia compartida se adopta, siempre que no sea perjudicial para el interés de los y las menores, y atendiendo en todo caso a varias circunstancias que expresamente determina el art.9 de la nueva Ley 7/2015, de 30 de junio, reguladora de las relaciones familiares en supuestos de separación o ruptura de los progenitores.
Estas circunstancias atienden a:
- la práctica anterior de los progenitores en sus relaciones con los hijos y su vinculación afectiva
- al número de hijos y edad de éstos
-a la opinión de los hijos siempre que tengan suficiente juicio y en todo caso si son mayores de 12 años
- al cumplimiento de los progenitores de sus deberes en relación con los hijos y a su actitud para garantizar la relación de ambos hijos con ambos progenitores, parientes y allegados
-al resultado de informes psicosociales
- al arraigo social, escolar y familiar de los hijos; proximidad de domicilios de ambos progenitores, ubicación de sus residencias habituales
-a las posibilidades de conciliación de la vida familiar y laboral de cada progenitor, su actitud, voluntad e implicación para cumplir sus deberes